3 Rutas por Nueva York para Sibaritas

La canción New York, New York decía, If I can make it there, I’ll make it anywhere, Si lo puedes hacer en Nueva York, lo puedes hacer en cualquier sitio. Quizás no tengamos tiempo de ponernos a prueba en la ciudad dónde todo es posible. Pero, sí podemos disfrutar de la misma de una manera especial, intentando conocerla a niveles que no son para el día a día.

M.Carmen Voces. 21/03/2012

Quizás estas rutas que se proponen no están al alcance de todos un día normal, pero sí en circunstancias especiales, para sorprender a tu pareja, para darnos un homenaje o cuando haya algo realmente importante que celebrar. En Nueva York todo el mundo sueña. Pensando en Nueva York cómo un destino para realizar del viaje de nuestra vida, experimentando una ciudad llena de glamour y de lujo, a cualquiera le tentarían estos tres recorridos.

1. Ambientes excepcionales

Comenzamos la jornada visitando uno de los Museos más bellos de la ciudad, la Frick Collection. Situado en la que fuera mansión del magnate del acero Henry Clay Frick, este edificio de 1913 esconde en su interior una de las colecciones particulares más importantes de Estados Unidos. Una auténtica perla, a la que acudir con calma para apreciar cada detalle de su interior. Además de la colección permanente, organiza interesantes exposiciones temporales todo el año.

Tras la visita a la Frick Collection, nos dirigiremos a Tiffany. Después de haber visto o leído Desayuno en Tiffany, es difícil vencer la tentación de entrar en su sede de la Quinta Avenida, para contemplar y adquirir, alguno de las propuestas que contienen sus vitrinas, y que ofrecen artículos especiales para cada ocasión y época. No hay que dejarse intimidar por el gesto adusto de muchos de sus empleados, debido quizás al peso de la fama que acumula el local y el ser destino turístico para muchos, ya que son serviciales y correctos con los clientes. 

Seguimos nuestro recorrido con otro lugar cargado de historia en Nueva York, en esta ocasión, para tomar un café. Y es que el ambiente literario del Hotel Algonquin, abierto en 1902, y germen del famoso grupo conocido cómo Algonquin Round Table, que se reunía en él y formado por publicistas, escritores, artistas y periodistas, entre los que se encontraba Harpo Marx, es el ambiente perfecto para tomar un café relajado desde mediodía hasta las 4 de la tarde. 

Llega la hora de cenar, y la ocasión perfecta para disfrutar de uno de los mejores restaurantes japoneses de la ciudad. No hay ningún signo en la puerta que nos indique el nombre, y en el interior, prima la austeridad más absoluta y los tonos neutros en sus dos ambientes, con capacidad para poco más de 40 comensales. Pero la cocina desarrollada por el maestro Sotohiro Kosugi, dirigiendo en persona a sus dos ayudantes, puede catalogarse de extraordinaria. De hecho, Soto ha obtenido en la edición 2012 de la Guía Michelin de Nueva York, dos de sus preciadas estrellas.

Y para cerrar el día, hay que ir a tomar una copa al Hotel Gansevoort. Además de un hotel recomendable en el que encontrar una acomodación de lujo, poseé un emplazamiento inmejorable, en el Meatpacking District, y una la terraza situada en su planta superior, que ofrece la oportunidad de tomar una copa mientras se contempla una espectacular panorámica de la ciudad, con vistas de 360º

Bergdorf Goodman, NYC. Nueva York

2. Glamour en la Quinta y el Midtown

El Jewish Museum se encuentra ubicado en la antigua mansión del filántropo Felix M. Walburg, y contiene la colección de arte y cultura judíos más grande existente fuera de Israel. Localizado en la milla de los museos, en la Quinta Avenida con la Calle 92, es un lugar perfecto para disfrutar sin agobios de su rica colección de arte moderno y contemporáneo, además de exposiciones temporales muy recomendables.

Bajando por la Quinta Avenida, nuestra siguiente parada es Bergdorf Goodman. Una de las tiendas neoyorquinas más emblemáticas, y todo un referente de la ciudad. Fundada en 1899, ha servido de escenario para películas cómo la cinta Suave cómo el visón, series de televisión cómo Sexo en Nueva York, e incluso, más recientemente, en la canción de Jay Z, 30 Something. En su interior se encuentran los corners de las principales firmas nacionales e internacionales, y es parada obligatoria para adquirir ropa, joyería y artículos de belleza, principalmente.

Para empezar la tarde, nuestra siguiente sugerencia es acudir a The Metropolitan Opera. Su completo calendario de eventos para el 2012, nos ofrece entre otras citas, la oportunidad de ver Madama Butterfly, Don Giovanni Macbeth. Toda la información sobre la temporada, precios y compra, a través de su página.

Después de la velada musical, nos dirigiremos a Le Bernardin. Ambiente sofisticado y elegante, tres estrellas Michelin y numerosos premios, como el de ser elegido el 11º mejor restaurante del mundo en el año 2009 por la revista Top 5. Este clásico neoyorquino abierto en 1986, y actualmente dirigido por Eric Ripert, es toda una experiencia culinaria en pleno Midtown.

Para terminar nuestra ruta, hay que ir a tomar una copa a Campbell Apartment. Cócteles de otra época, la descripción ofrecida por sus propietarios, no puede definir mejor este bar elegante situado en el corazón de Grand Central Station, que nos transporta a la forma de vida de los magnates de los años 20, cómo el del propio John W. Campbell, de quién fue en su día oficina. Una cuidada puesta en escena y un servicio agradable y atento, en dónde disfrutar de su reconocido cóctel, el Prohibition Punch, o cualquiera de las especialidades de su carta. 

Madison Square Park, NYC. Nueva York

3. Sofisticados SoHo, Chelsea y Flatiron

Iniciamos la mañana yendo de compras a la tienda de Prada situada en SoHo. 40 millones de dólares, es lo que gastó la firma italiana para crear su buque insignia en Nueva York, un diseño de Rem Koolhaas, que abrió sus puertas en el año 2011 en uno de los barrios más in en la ciudad, y zona de compras por excelencia. Visita obligada en la ciudad, por su contenido, y continente. 

Nada mejor para comenzar la tarde que tomar una taza del que se considera el mejor café de Nueva York, el servido en Grumpy. Abierto originariamente en Brooklyn, cuenta en la actualidad con dos sucursales en Manhattan. Cafeteras marca Clover valoradas en unos 11.000 dólares, personalización del café en función del gusto del cliente, y mucho mimo en los baristas que lo preparan, harán de la visita una experiencia única.

El ambiente sofisticado, cálido y acogedor del local que el Restaurante Tamarind tiene en la zona del Flatiron, nos acompañará en la aventura gastronómica por las distintas regiones de la India, un paseo degustativo de la mano de su propietario Avtar Walia, a través de platos originales y exquisitamente preparados y presentados. Una barra anexa, nos ofrece además la posibilidad de disfrutar de una copa relajada.

Después de la cena, encaminaremos nuestros pasos hacia Flatiron Lounge, todo un revival de los años dorados de los bares neoyorquinos, que abrió sus puertas en la Calle 19 en el año 2003. Nada más traspasarlas, su ambiente y música relajados, y sobre todo, su preciosa barra art deco, nos invita a disfrutar de su siempre recomendable carta de cócteles, que va cambiando a lo largo del año, para ofrecernos cócteles adaptados a cada estación.

Más información sobre Nueva York en la colección de Guías personalizadas según el tipo de viaje a realizar 

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